Don Gustavo Baüer fue un fiel amigo de los Eisenkölbl que residieron en la colonia Cañadita. De hecho, fue el último de los colonos de aquel lugar...
Don Gustavo falleció en buena vejez el martes 9 de agosto del corriente año. Con él se perdió una gran parte de la historia de los Eisenkölbl Sand y los Eisenkölbl Meili, y aquí se hace carne lo que reza el dicho: cuando muere un anciano, se cierra un libro. Lamentablemente ese libro no se escribió...
Don Gustavo Baüer fue hijo del compañero de aventuras de Franz Eisenkölbl, el mismo que trajo a su madre y hermanos desde la lejana Austria para asentarlos en Hohenau y después emprender viaje con la familia que conformó con Luisa Sand, para formar una colonia en las cercanías de Asunción.
Los Baüer fueron compañeros de los Eisenkölbl; y uno de los hijos de don Gustavo (Juan Carlos Baüer, cariñosamente Juancho) emparentó con los Eisenkölbl al casarse con Bety, la hija de Francisco Eisenkölbl e Irma Meili, sobre los cuales escribiré a su debido tiempo.
Sentimos la partida de don Gustavo porque además de ser un gran amigo de la familia, fue un hombre trabajador y esforzado, y un colono que puso su mejor empeño para el progreso de Cañadita. Sin embargo, le tocó sentir el inmenso dolor de verse desmoronar aquel sueño de tantos otros colonos que plantaron allí su vida entera, e incluso tuvo que quitar con sus propias manos los ladrillos que un día él mismo colocó con tanta esperanza y pasión.
Con don Gustavo termina la última generación de los colonos de Cañadita. Reciban sus deudos nuestro cariño y nuestras más sentidas condolencias.
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